Si tu vela se ha quedado con un agujero estrecho en el centro y un borde de cera dura sin derretir alrededor, no está rota ni mal fabricada: le ha salido túnel, y es, con diferencia, la incidencia más habitual con velas de cera vegetal como la de soja o coco.
La buena noticia es que casi siempre tiene una causa identificable y una solución sencilla. Vamos por partes.
Qué es exactamente el efecto túnel
Cuando enciendes una vela, la cera que rodea la mecha se derrite y forma una "piscina" líquida. Esa piscina debería crecer hasta alcanzar los bordes del recipiente en cada encendido. Si eso no ocurre —si solo se derrite un círculo estrecho alrededor de la mecha— la cera de los lados se queda sólida, endureciéndose capa a capa con cada uso. El resultado: un agujero cada vez más profundo y estrecho, como un pozo, mientras el resto de la vela permanece intacto.
La causa número uno: el primer encendido
La cera tiene lo que en el sector se llama "memoria". La primera vez que enciendes una vela, el diámetro que alcanza la piscina de cera derretida marca el límite que la vela "recordará" en todos los encendidos posteriores. Si apagas la vela demasiado pronto la primera vez —por ejemplo, a los 20 minutos, cuando solo se ha derretido la cera del centro—, esa vela tenderá a hacer túnel para siempre, por muy correctamente que la enciendas después.
Para una vela de 100g esto suele significar entre 1 y 2 horas de primer encendido; para una de 200g, entre 2 y 3 horas, hasta que la cera líquida llegue de borde a borde.
Otras causas que también provocan túnel
- Mecha demasiado corta o demasiado fina para el diámetro del recipiente: no genera suficiente calor para derretir toda la superficie.
- Corrientes de aire: una vela cerca de una ventana o bajo un ventilador quema de forma irregular, favoreciendo el túnel en el lado protegido.
- Encendidos demasiado cortos de forma repetida: aunque el primer encendido fuera correcto, apagar la vela sistemáticamente antes de que la piscina llegue a los bordes reintroduce el problema poco a poco.
- No recortar la mecha: una mecha demasiado larga produce una llama más grande de lo necesario, que quema rápido en el centro sin dar tiempo a que el calor se reparta hacia los lados.
Cómo evitarlo desde el principio
- Deja que la primera vez la cera se derrita completamente de lado a lado, aunque tarde varias horas.
- Recorta la mecha a unos 5mm antes de cada encendido posterior.
- Enciende la vela lejos de corrientes de aire.
- Si tienes prisa un día concreto, procura no apagarla antes de que la piscina alcance al menos el 80% del diámetro.
¿Y si ya tiene túnel?
Se puede corregir. El truco más efectivo es cubrir la parte superior del recipiente con papel de aluminio, dejando solo un agujero central del tamaño de la llama, y dejar la vela encendida así entre 1 y 2 horas. El calor queda atrapado y concentrado, derritiendo poco a poco el borde endurecido hasta emparejar la superficie con el centro.
En Velas Naturales Barcelona incluimos una guía de curado con cada vela en vaso, precisamente para que esto no llegue a pasar — pero si te ha ocurrido con alguna, ya sabes cómo solucionarlo.